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Las reglas de la brisca

Todo lo que necesitas para sentarte a la mesa por primera vez: las cartas, los puntos, cómo se gana una baza y cómo se gana la partida. Se aprende en diez minutos y se juega durante años.

Qué se necesita para jugar

Se necesita una baraja de cuarenta cartas. Hay cuatro palos: copas, oros, espadas y bastos. Cada palo tiene el as, las cartas del dos al siete y tres figuras: la sota, el caballo y el rey. Si usas una baraja francesa, quita los ochos, los nueves y los dieces, y la reina ocupa el lugar del caballo.

Se juega de dos, de tres o de cuatro en dos parejas. No hace falta nada más: los puntos se cuentan al final, mirando las cartas ganadas.

Cuánto vale cada carta

Solo cinco cartas de cada palo valen puntos. Las demás valen cero.

CartaPuntos
As11
Tres10
Rey4
Caballo (o reina)3
Sota2
7, 6, 5, 4, 20

Cada palo vale treinta puntos, y la baraja entera vale 120. Los ases y los treses se llaman cargas (en italiano, carichi): entre todos suman 84 de los 120 puntos. Las cartas que no valen nada se llaman cartas blancas, o simplemente blancas (en italiano, lisci o scartine).

El orden de fuerza

Dentro de un mismo palo, la carta más fuerte es el as. Después viene el tres, luego el rey, el caballo, la sota y, por último, el 7, el 6, el 5, el 4 y el 2.

El tres es la carta que sorprende a quien empieza: vale diez puntos y gana al rey, pero pierde contra el as. El dos es la carta más débil de cada palo.

El triunfo y el reparto

Se baraja y se reparten tres cartas a cada jugador, de una en una. La carta siguiente se pone boca arriba debajo del mazo, atravesada, para que todos la vean: es la muestra, la carta que marca el triunfo. Su palo es el triunfo durante toda la partida.

Un triunfo gana a cualquier carta de los otros palos. Incluso el dos de triunfo, que vale cero, mata al as de otro palo.

La muestra se queda ahí hasta el final, y es la última carta que se roba. En el juego, contra la máquina, quien sale en la primera baza se decide al azar; cuando se juegan varias partidas en la misma mesa en línea, la primera salida pasa de un jugador a otro.

Quién gana la baza

Quien es mano juega una carta boca arriba. Después, por turno, cada uno juega una. En la brisca no es obligatorio asistir al palo: puedes jugar cualquier carta, siempre.

La baza se decide así:

Quien gana la baza recoge todas las cartas de la mesa y las deja boca abajo delante de sí, en su montón de bazas.

Robar después de cada baza

Después de cada baza, cada jugador roba una carta del mazo, para que todos vuelvan a tener tres. Roba primero quien ha ganado la baza, y luego los demás en el orden de juego. Quien ha ganado la baza es también quien sale en la siguiente.

El último en robar es siempre quien, en la baza siguiente, jugará el último. Cuando en el mazo solo queda la muestra, le toca justamente a él: es un triunfo a la vista, así que todos saben quién se lo ha llevado.

Cuando se acaba el mazo

Acabado el mazo, ya no se roba y se juegan las cartas que quedan en la mano. Son las bazas más delicadas: quien ha guardado sus ases y treses hasta el final los juega aquí.

Cómo se cuentan los puntos y quién gana

Terminadas las cartas, cada uno cuenta los puntos de sus bazas. Por parejas se suman los puntos de los dos compañeros.

Durante la partida los puntos no se dicen y las bazas ganadas no se miran. También en el juego la puntuación aparece solo al final.

Cómo se juega de dos

Es la brisca más común. Se usan las cuarenta cartas. Después del reparto quedan treinta y cuatro cartas por robar, muestra incluida, así que se roba diecisiete veces. Luego quedan tres bazas sin robar, veinte en total.

De dos, la muestra se la lleva quien pierde la decimoséptima baza. Quien la gana roba la última carta boca abajo.

Cómo se juega de tres

De tres se quita de la baraja el dos de copas: con treinta y nueve cartas cada uno juega trece, y como el dos vale cero, la baraja sigue valiendo 120 puntos. Con la baraja francesa, en el juego, la carta que se quita es el dos de corazones, que ocupa el lugar de las copas.

Cada uno juega para sí. Se reparten tres cartas a cada uno, se pone la muestra y se roba después de cada baza, igual que de dos. Aquí no hace falta llegar a 61: gana quien hace más puntos que los otros dos, y se puede ganar incluso con menos de cincuenta.

Cómo se juega por parejas

Por parejas juegan cuatro, con los compañeros sentados uno frente al otro. Se usan las cuarenta cartas y cada uno juega diez.

Al final se suman los puntos de los dos compañeros: gana la pareja que llega a 61, y el 60 a 60 es empate.

Mientras se roba, las cartas del compañero son secretas. En el juego no hay señas entre compañeros: sabes lo que tiene en la mano solo por cómo juega. Pero cuando abres una mesa por parejas con amigos, puedes elegir la regla tradicional del mazo acabado: cuando ya no se roba, los compañeros se enseñan las cartas y juegan las últimas bazas de común acuerdo.

Un ejemplo, baza a baza

La muestra es el cinco de copas: el triunfo es copas. Juegas de dos.

  1. Sales con el cuatro de bastos, que vale cero. El rival responde con el tres de bastos: mismo palo y más alto, así que la baza es suya. Gana 10 puntos, roba primero y sale en la baza siguiente.
  2. El rival sale con el rey de espadas. No tienes espadas más altas y no quieres gastar un triunfo por 4 puntos. En la mano tienes también el as de oros, pero no conviene tirarlo: los oros no son el palo de salida ni el triunfo, así que el as no ganaría y el rival se apuntaría 15 puntos. Respondes con una carta blanca, el seis de bastos, y dejas ir la baza por solo 4 puntos.
  3. Ahora el rival sale con el as de espadas. Tú tienes el dos de copas: es un triunfo, vale cero, y se lleva 11 puntos.

En tres bazas está casi todo: el palo de salida que manda, el otro palo que nunca gana, el triunfo pequeño que se lleva un as.

Los errores de quien empieza

Pequeño glosario de la brisca

Variantes que te puedes encontrar

La brisca cambia de un lugar a otro. Estas reglas existen, pero el juego no las usa.

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